sábado, 10 de octubre de 2015

Diferencias entre la Cosmovisión Aria y Semita según Claude Soas Nancy





El Kristos (Wotan) plasmado en las rocas del Externsteine, Alemania, yace allí hace miles de años, Dios de los paganos, representa en la roca su muerte en el árbol Iggdrasil, y la recuperación de la magia en las Runas para el hombre.



Existen 2 principales cosmovisiones de la vida, opuestas e irreconciliables:

Veamos entonces lo que nos diferencia:

La semita o judeocristiana (pasiva) que cree en una humanidad extraña a la naturaleza y creada a la imagen de una divinidad para su adoración y servicio.
La pagana (activa) donde el hombre se identifica con Dios a través de su heroísmo, su conocimiento de las verdades naturales y su participación en la naturaleza acatando sus leyes.
La verdad del judeocristiano es dogmática y revelada. En ella es suficiente tener Fe para acceder a la verdad y a la salvación. Mientras que para el pagano el conocimiento es un largo proceso de observación y de paciencia, de trabajo y de creación. Todo pagano es una parte de Dios, que se inserta en su exteriorización divina; la Naturaleza. El judeocristiano es, por el contrario, esclavo engendrado por su dios para su propia glorificación. Su vanidad y egocentrismo los sitúan por encima de la Naturaleza, pero por debajo y fuera de su dios.
El paganismo nace de la ruda vida nómada de los Arios siempre vinculada con la naturaleza. El honor, la justicia, el valor, el orgullo y la fidelidad para con todos los suyos representaron los bienes más preciados que la riqueza e incluso que la vida misma.
Son las leyes biológicas esenciales que hace referencia el libro Materialismo Biológico de Claude Soas Nancy.


La concepción pasiva corresponde a pueblos supersticiosos y más bien perezosos, más habituados a sufrir que a luchar y conquistar(al menos sus conquistas ponen a flote más especulación, ósea, fraude, que trabajo es decir, lucha)
Como en las religiones semíticas el acento es puesto sobre la creencia y no ya sobre la inteligencia y la voluntad (el trabajo), el goce se hace en estas religiones un verdadero objetivo en si; y el egoísmo y el egocentrismo son los medios seguros para alcanzarlo. Aquí el individualismo es exaltado a ultranza en detrimento de la comunidad. La moral aristocrática del esfuerzo y por ello el culto de la elite fue remplazada por la creencia dogmática, la pasividad de las masas y el culto a la democracia. Este egoísmo y esta necesidad de disfrutar a cualquier precio desembocaran en el desprecio total de las mujeres, en su negación y en su transformación en simples objetos sufriendo el peso de un dios tirano. En todas las sociedades arias la mujer será respetada en su persona y venerada en su maternidad, fuente de la familia y de la raza.


Toda religión sirve de matriz para la organización social y la religión natural y biológica de los pueblos nómadas Paganos no podía menos que generar una organización basada en la aristocracia, la jerarquía y el valor individual. Esta dará nacimiento a la Caballería y a las sociedades impregnadas de Justicia, honor y virilidad.

Reflexión de los textos del Dr. Claude Soas Nancy.

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