miércoles, 25 de noviembre de 2015

VENUS-LUCIFER



Una estrella muy brillante es avistada en el cielo, al Oriente... Durante toda la noche jamás se la vio. No es posible verla en las tinieblas de la noche... la noche no es de su jurisdicción.

Ahora ha aparecido, pero el cielo todavía está oscuro...

Portando su antorcha luminosa trae un mensaje; es el heraldo celeste; el Lucero del Alba, hijo de la Aurora que anuncia con júbilo el retorno del Rey de la Luz y su victoria sobre la noche. Los griegos llamaban a este mensajero Έωσφόρος (Eosphoros), y los romanos, Lucifer.

Al elevarse el Rey, su luz opaca a todas las estrellas, incluso el soberbio brillo del resplandeciente mensajero ha desaparecido.

Y en los días en que este mensajero, este ἄγγελος, no aparece para dar su buena nueva, es posible ver otra estrella, de idéntico brillo majestuoso, justo después de que el Sol desciende por el Occidente dando comienzo a la noche. Un príncipe que despide con honores a su Rey. Los griegos le llamaban Έσπερος (Hésperos), y los romanos Vesperus.

Sin embargo, tanto griegos y romanos sabían perfectamente que tanto la estrella matutina del Este y la estrella vespertina del Oeste, eran dos aspectos de un mismo cuerpo celeste: Venus .

El nombre de este planeta, proviene de la diosa romana del amor y la belleza, que a su vez tiene su origen en la diosa griega Afrodita y la etrusca Turan, asociadas también con otras diosas de funciones semejantes como Ishtar, Inanna, Astarté, Freyha, Isis, etc. También le da su nombre al día viernes, del latín Veneris dies (día de Venus), en inglés Friday y en alemán Freitag, significa día de Freyha.


Venus-Lucifer, la Estrella, el Lucero, es la expresión iniciática milenaria de la radiante y eterna luz de la Conciencia del Universo manifestándose en el inconsciente humano. 

Venus el Lucero, hogar de Lucifer, único planeta que gira en sentido contrario al resto, como la esvástica implosiva.  
El porqué del sentido de la esvástica implosiva, tiene que ver con ir en sentido contrario al movimiento fractal de manifestación de la materia, es decir, hacia el origen, en sentido de liberación del espíritu encadenado a la materia.

Venus es la puerta dimensional, por donde ingresó Lucifer como espíritu increado y tomó entidad, para dar batalla y liberar de la prisión Demiúrgica del mundo material, a todos los seres espirituales encarnados y retornarlos a su origen, inmanifiesto e inmortal.
 


Venus, fue representado como una rutilante estrella de ocho puntas. Lo divinizaron por encima de las demás lumbreras del cielo y se le otorgó el nombre de Ishtar (Estrella).

Hoy sabemos que Venus no es una verdadera estrella, sino el segundo planeta de nuestro sistema solar. Sin embargo, para los antiguos sabios de las viejas civilizaciones, lo que hoy llamamos planetas eran estrellas errantes (varían su ruta y aparición a lo largo de los años), ya que no siguen una diaria órbita circular fija como las demás luminarias (astros fijos) que giran repetitivamente cada noche en la oscura bóveda del firmamento en torno al eje polar.

Venus el bello y majestuoso astro que luce en el alba y el ocaso, durante esos momentos no es día ni es noche, no hay luz solar pero tampoco hay oscuridad, curiosamente sólo en el crepúsculo desaparecen las sombras del mundo, pues el sol produce sombras al igual que lo hace la luna llena. Simbólicamente llamaron reino de las sombras al día y a la noche. Y en medio de esa polaridad hay un portal (mejor dicho dos) donde las sombras desaparecen maravillosamente (como todos podemos apreciar si vivimos ese instante en el campo o la montaña), un momento de paz y belleza donde reina la hermosa luz crepuscular, la única que impide existan las sombras.
 

Venus-Lucifer es la Deidad Suprema o vasta Conciencia Cósmica expresándose ante quien anhela el acceso a la realidad del espíritu como brillante luz redentora, liberadora, reveladora. 

Lucifer es la rebelión espiritual ante el imperio de las sombras, ante la conciencia sumergida en la materia, ante la tenebrosidad del ego. 


Lucifer es la luz divina que ha descendido al reino humano (espacio-tiempo inconsciente) para liberar y redimir la conciencia y posibilitar la manifestación radiante del genuino y eterno ser.

Lucifer, "El Luxfero" significa, el que trae la luz a la conciencia. Muchos grandes iniciados en el pasado siguieron la luz de la brillante estrella. 

Pero Venus-Lucifer en su primigenio origen fue siempre la Diosa Iluminadora, la Estrella iniciadora.

Ella reina entre las sombras anunciando el Reino de la Luz. Y en nuestro oscuro interior debemos hacer nacer esa Estrella.


6 comentarios:

  1. Antiguamente se creía que el mismo planeta Venus se trataba de dos astros diferentes, denominados Véspero y Fósforo (Lucero del alba y del atardecer). Diógenes Laercio deja plasmada a su vez de Parménides, el descubrimiento y acierto de Pitágoras (se trataba del mismo):

    "El primero que llamó Véspero y Fósforo (Pitágoras) al mismo astro, según asegura Parménides".

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