viernes, 7 de octubre de 2016

El Nacional Socialismo y sus Ritos Secretos


En 1960, Jacques Nobécourt, periodista e historiador, manifestaba: “La hipótesis de una comunidad de iniciados subyacente al Nacionalsocialismo se ha impuesto poco a poco. Una comunidad (...) regida por principios ocultos mucho más elaborados que las doctrinas de “Mi Lucha” o “El mito del siglo XX” (de Rosenberg), y que utilizaba ritos cuyas huellas aisladas no se descubren fácilmente, pero cuya existencia a los analistas les parece indudable”. 

La Lectura de “Cruzada contra el Graal” y “La Corte de Lucifer en Europa”, del autor alemán, coronel SS y miembro de la Ahnenerbe, Otto Rhan, había sido declarada obligada para los oficiales superiores de la SS. El hecho de la importancia otorgada a la lectura de estas obras demuestra que contiene la clave de la cosmogonía hitleriana, a poco que uno se moleste en buscarla.



Miguel Serrano, en su libro “Adolf Hitler, el Último Avatara“ se refiere a esa comunidad de iniciados subyacente al nacionalsocialismo que cita Jacques Nobécourt. Explica Serrano cómo al caer el Reich alemán “los dirigentes secretos del Hitlerismo Esotérico partieron con el Führer en dirección de los refugios Polares, tal como antes lo hicieran los guías invisibles de los auténticos Rosacruces, de los Vikingos, de los Visigodos, de los Troyanos y de los Siddhas hiperbóreos”.


“Al franquear las entradas del mundo divino, las puertas de la Ciudad de los Césares, nos encontraremos con todos esos inmortales que allí han resucitado, pudiendo penetrar en una nueva velocidad del tiempo. La velocidad supratemporal de los Vimanas, de los Ovnis, como los llaman hoy. Y veremos cara a cara al Führer”. Mas para que todo esto pueda llegar a suceder, debemos antes alcanzar la Iniciación del Hitlerismo Esotérico. No se trata, entonces de ponernos a buscar por cumbres, lagos, ventisqueros, oasis antárticos, las entradas al mundo subterráneo, la Ciudad Alquímica de las mutaciones, la del plomo, Paititi, sin haber sido merecedores de cruzar el umbral gracias a una transformación previa y sincronística, lograda por medio de la Iniciación que hizo posible que los hitleristas esotéricos también fueran admitidos por “los que antes que ellos llegaron”, a esos Refugios de la Vida Eterna de la raza aria inmortal. Nadie que no sea un ario, un nacido dos veces, un iniciado, podrá penetrar ahí”.


Miguel Serrano afirma que fue en el Castillo de la Orden Negra donde se habría dado la iniciación a unos pocos elegidos para tratar de conseguir una aparición del Sonnenmensch, del Hombre-Sol, del Superhombre, gradualmente y por etapas. Primero se trabajaba la transformación en hombre nórdico y luego la transformación de este en aryo, pudiendo alcanzar hasta el hiperbóreo de los orígenes, con la consiguiente restauración del “órgano perdido”; esa “glándula” atrofiada, el tercer ojo, el Vril, ER (“La Columna que atraviesa el Cielo”), condición de la Raza Blanca original. Al recuperarlos, el redescubrimiento del Vimana vendría a ser una consecuencia lógica, sincronística. El hecho de que los hitleristas hayan podido construir los Ovnis en los últimos años de la guerra, tal como nos lo confirma el “Militarisches Taschenlexikon” de la Bundeswehr, de la Alemania Federal del año 1983, nos está indicando que en el laboratorio esotérico alquímico del Ordensburg, del Castillo de la Orden Negra, de la Ahnenerbe o de algún otro sitio, se tuvo éxito en la mutación producida por la Swástika Levógira, en el Camino del Retorno, por medio de esa Alquimia iniciática, recreando el hiperbóreo.


Según Serrano, “los directores secretos de la SS fueron desconocidos de las huestes uniformadas, manteniendo el contacto sólo con la cúspide visible, a menudo también anónima, de modo que nos asiste la duda de que el mismo Himmler les haya descubierto, debiendo este obedecer órdenes, que la mayoría de las veces le llegaban directamente del Führer o de alguna otra autoridad ignorada. El Castillo de Wewelsburg, en Westfalia, facilitaba la transmisión de poderosas energías nórdicas”.

“De haber podido seguir más años de trabajo de ese Laboratorio de Magia Levógira, sólo los Divyas saben a dónde habrían llevado a los SS. Por ello, el Señor de las Tinieblas, Jehova, tembló en sus avernos descargando todas sus fuerzas antes de que también para él se hiciera demasiado tarde y el Yuga de los Héroes pudiera tener éxito en remontar la corriente fatal de la entropía y reimplantar la Edad Dorada. Vencer al tiempo, creando una nueva velocidad que lo superara”.

Miguel Serrano sigue diciéndonos que “si bien no llegó a cumplirse el plan SS para la restauración de la tierra, los desconocidos dirigentes SS alcanzaron la Gran Transmutación, dando fin algunos de ellos al “opus magnum”. Ni siquiera Himmler les conocía. Estos Directores Desconocidos no fueron hechos prisioneros ni murieron en la guerra. Desaparecieron de un modo misterioso y nadie ha sabido nunca quiénes fueron ni a dónde partieron. Himmler y los otros dirigentes visibles de la SS no hicieron más que obedecer sus órdenes, ciñéndose a sus directivas. Cuando poco antes del final, estos desaparecen, los dirigentes visibles se quedan huérfanos y toda la gigantesca estructura interna se desmorona en una hora, como al soplo de un viento venido de otro universo. Himmler empieza a deambular, habiendo perdido además el contacto con el Führer. En lugar de combatir hasta la muerte, entra en conversaciones con el presidente de la Organización Judía Mundial. No era más que un fantasma al que habían succionado su alma; habiendo perdido la iluminación telepática que lo inspirara un día para poder revivir un inmenso sueño en las tierras más sacras de los gigantes hiperbóreos del Esternsteine”.

Texto de Ignacio Ondargain

VIDEO SOBRE LAS NAVES OCULTAS DEL NS


1 comentario:

  1. Ciertamente asi debio ser, tal como expresa el magnifico Ignacio O. y Himmler fue solo - aunque en el mayor escalafón - el subalterno sordo ciego y mudo de una INTELIGENCIA EXTERNA. Y tal vez solo asi se pueda explicar algo que siempre me ha dado gran desasosiego, y es que el Führer se marchara, a Nueva Suavia o quiensabedonde y dejara aqui a seres como el mismo Himmler, Goebbels o Hess.

    Habia infinidad de traidores y de individuos que probablemente no dieron la talla, pero también creo que hubo seres excepcionales como los mencionados, que no merecieron "quedarse en tierra".

    Hablo desde el desconocimiento de la ESTRATEGIA SUPERIOR, supongo.

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